FRENOS: PUNTO DE PARTIDA DE LA SEGURIDAD EN EL VEHÍCULO

¿Cómo podemos saber si los frenos están en mal estado?
Los ruidos y vibraciones en el sistema de frenos pueden deberse a un mal estado de los rodamientos de las ruedas, una alineación de la dirección inadecuada o al desgaste anormal de los neumáticos. 

Desgaste de los discos de freno: son los encargados de crear la fricción necesaria para detener el avance de las ruedas. El desgaste de los discos de freno depende del mantenimiento que le de el conductor al coche: no cambiar unas pastillas en mal estado y continuar conduciendo acabaría perjudicando el estado de los discos.

Desgaste de las pastillas de freno: las pastillas de freno deben sustituirse cuando su espesor es inferior a los 2 milímetros. Hoy en día, la mayoría de los vehículos disponen de un testigo de aviso del desgaste de las pastillas de freno en el cuadro de mandos:

Si el coche no dispone de este testigo en el salpicadero, y notamos un ruido metálico, deberemos sustituir las pastillas de freno en el menor tiempo posible.

Líquido de frenos: es fundamental para el buen funcionamiento del sistema de frenado, ya que se encarga de transmitir la presión y absorbe la humedad. Debe sustituirse, como máximo de 2 a 4 años. Una sensación de pedal de freno esponjoso puede ser significativo de que el líquido de frenos está para sustituir.

El servofreno se encarga de aumentar la fuerza que hacemos sobre el pedal, haciendo que el sistema de frenos trabaje de manera efectiva. Si notamos un aumento de la dureza en el pedal de freno, podría significar que ha surgido una avería. Es el momento de revisar su estado.

CONSEJOS PARA UN CORRECTO MANTENIMIENTO DE LOS FRENOS

Conducción Suave: Reduce la velocidad de manera progresiva y evita los frenazos bruscos. De este modo disminuiremos el desgaste del sistema de fricción. Del mismo modo, debemos evitar el abuso de los frenos, es mejor dejar rodar el vehículo con su propia inercia sin pisar el acelerador. 

Revisa el triángulo de seguridad: frenos, amortiguadores y neumáticos. La distancia de frenado puede aumentar si alguno de estos componentes se encuentra en mal estado.

Revisa las pastillas y el sistema de freno cada 20.000 km. Al sustituirlas, deben llevar el número de homologación ECE R-90, que nos asegura que las pastillas cumplen con la normativa establecida de seguridad.

Observa los testigos del vehículo. La mayoría de los coches, hoy en día disponen de un sistema de aviso de desgaste de frenos.